Agraria.pe | ¿Qué saldo dejó el paso de José Manuel Hernández al frente del Minagri?
12 DE ENERO 2018 | 08:53 POR: Edwin Ramos

Balance

¿Qué saldo dejó el paso de José Manuel Hernández al frente del Minagri?

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AGAP, Junta Nacional del Café y un ex funcionario que acompañó al ministro, reseñan los pros y contras del poco más de año y medio que duró esta gestión.

(Agraria.pe) La imagen de José Manuel Hernández empezó a cobrar notoriedad durante la campaña presidencial 2015-2016, cuando tomaba los podios para explicar qué ofrecía el entonces candidato Pedro Pablo Kuczynski al sector agrario.

Por ello, no fue sorpresa que una vez que Peruanos por el Kambio llegó al poder, se le designara como ministro de Agricultura y Riego. Tenía además un perfil de amplia trayectoria en empresas vinculadas al sector y se jactaba de venir de “una familia de agricultores”.

Su gestión frente al Minagri duró poco más de año y medio, hasta que anunció su renuncia el pasado 8 de enero como parte de la reestructuración del gabinete que emprendía el gobierno tras salvar la vacancia presidencial e indultar a Alberto Fujimori.

¿Qué balance se puede hacer de esta gestión? ¿Qué fue lo mejor que tuvo y qué no logró? Aquí tres palabras autorizadas, tanto de los gremios, como de alguien que formó parte de su equipo.

Enfoque de los gremios
Ricardo Polis, presidente de la Asociación de Gremios Exportadores Agrarios (AGAP), señaló que siempre apoyaron al ministro saliente, pero que tuvo que enfrentar diversos momentos complicados, con especial énfasis en los eventos climáticos. A pesar de ello, considera que hay avances que rescatar.

“Hernández ha tenido momentos difíciles con el tema del Niño, como todos los ministros. Se ha dedicado bastante a ver el tema de la cosecha del agua, que es un tema importante. Hay temas todavía pendientes en el ministerio; creo que ha sido un periodo corto”, sostuvo.

Más crítico, Lorenzo Castillo, gerente de la Junta Nacional del Café (JNC), considera que el ex ministro deja “una frustración en su gestión”, al no haber escuchado a los gremios.

Además, cree que la implementación de las líneas de trabajo que ejecutó durante su gestión fue muy burocrática, con una crítica mayor en la ejecución deficitaria de los presupuestos del 2016 (que asumió a mitad del año) y todo el 2017.

“Entonces su balance para los gremios agrarios de los productores se expresa hoy en lo que ha sido la movilización de los arroceros, de los productores de papa y de los conflictos pendientes del café; los problemas con los ganaderos tampoco fueron escuchados. Fue una gestión sesgada en ver como base política algunas de las juntas de usuarios, lo que lo aisló del mundo agrario”, declaró.

Asimismo, estimó que Sierra Azul –el programa para la promoción de la siembra y cosecha de agua- no logró prender y que más bien Hernández habría presentado como logros del 2017 la acumulación de lo alcanzado desde el gobierno anterior en términos de implementación de áreas de riego.

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Desde adentro
Por su parte, Ángel Manero, quien fuera director de la Dirección General Agrícola del Minagri durante buena parte de la gestión Hernández, resaltó que éste tuvo el mérito de buscar la implementación de lo que se prometió en el plan de gobierno del presidente Kuczynski.

“Su propuesta de ‘Agro Próspero’ es la propuesta que estaba en el plan de gobierno, lo cual es destacable; porque por lo general entran al gobierno y se olvidan. Eso en primero lugar”, observó.

Manero considera sin embargo que la gestión tuvo que enfrentar un gran desafío que trastocó sus planes: el Fenómeno de El Niño Costero. Esto, indica, lo obligó a dejar de lado la promoción agraria –“que es precisamente ver esos temas puntuales de la papa, arroz, diferentes productos…ver legislación, tributación, formalización, mercados, productividad, investigación, innovación”-, para concentrar la agenda y los presupuestos en atender la emergencia.

Así, el ex director agrícola comenta que el Minagri había planeado desarrollar durante el 2017 un total de 10 campañas de promoción y consumo, las cuales no pudo desplegar ante los embates climáticos. Solo pudo concretar una, que fue la dedicada a la promoción del consumo de menestras.

“Hubo algo de mala suerte, pero hay que rescatar que se diseñaron varios instrumentos de política pública agraria. Uno de ellos es Serviagro. Lamentablemente no hubo presupuesto suficiente para la implementación, pero por lo menos a nivel de diseño está”, complementó.

En esa misma línea, puso en relieve la importancia del programa Sierra Azul para las zonas altas del país; Agrojoven para integrar a las nuevas generaciones de estudiantes con las labores del campo; y la propuesta de implementar un programa de semillas mejoradas, que solo se puedo avanzar a nivel de estructuración.

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