Por: Giancarlo Chang, gerente de Proyectos en ACM Consulting
(Agraria.pe) Medir el éxito de un campo solo por su productividad bruta puede llevar a conclusiones peligrosas. Por ejemplo, en el cultivo de arándano, una misma productividad de 21 ton/ha puede generar una contribución después de packing y logística de USD 77,184/ha en un escenario eficiente, o desplomarse a apenas US$ 8,051/ha. La diferencia no está en el volumen cosechado, sino en la calidad económica de ese volumen.
Analizando los datos, hay 3 factores que definen el negocio y que solemos pasar por alto:
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En conclusión, el volumen es una métrica de vanidad; la contribución es de sostenibilidad. En este ejemplo, la suma de estas ineficiencias hace que la utilidad pase de US$ 3.87 a solo US$ 0.50 por kg exportado, es decir, ¡una caída del 87% en rentabilidad manteniendo la misma producción bruta!