28 octubre 2026 | 09:05 am

Crisis climática amenaza el boom de las frutas peruanas: “Con el Niño no se negocia”

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Crisis climática amenaza el boom de las frutas peruanas: “Con el Niño no se negocia”
Con alerta vigente y magnitud extraordinaria prevista hasta enero de 2027, el crecimiento de arándanos, uvas y paltas depende de cultivos particularmente sensibles al calor. El especialista Luis Arturo Guardia advierte que las pequeñas y medianas operaciones son las que más pueden ganar con medidas preventivas.

(Agraria.pe) El sector agroexportador peruano vive un año de cifras brillantes, pero con una amenaza climática que ya dejó huella en el pasado reciente. El 16 de octubre, el Comité Multisectorial ENFEN mantuvo la Alerta de El Niño Costero y prevé una magnitud extraordinaria frente a la costa hasta enero de 2027, y fuerte hasta inicios del otoño.

Las frutas lideran la expansión de 2026. Entre enero y agosto crecieron 16,1%, mientras el total de agroexportaciones avanzó apenas 1,9%, según ADEX. El arándano subió 47,9%, la uva 17,6% y la palta 8,3%.

"¿Y dónde está el riesgo? En que el crecimiento depende justo de los cultivos más sensibles al calor", señala Luis Arturo Guardia, especialista en agronegocios.

Una campaña que dejó lecciones
El antecedente inmediato es octubre de 2023, cuando el mar y el aire estuvieron cerca de 5 °C por encima de lo normal. Hasta la semana 38 de ese año, los envíos de arándano cayeron 52%, según Proarándanos. La variedad Ventura, la más sembrada, fue la más afectada por la falta de horas frío, y la pérdida de flores se tradujo en la pérdida de la inversión inicial de la campaña.

Guardia recuerda que en ese momento muchos profesionales del norte coincidían en una frase: "la planta no sabe en qué estación está". Hoy, advierte, "el escenario se parece más de lo que quisiéramos".

Cuatro prioridades en el campo
El especialista plantea una hoja de ruta para los productores:

  1. Medir horas frío y temperatura del dosel, no solo la del ambiente.
  2. Ajustar riego y nutrición al estrés térmico, con calcio y potasio bien sincronizados. Guardia aclara que esto no es novedoso para la gran agroindustria, que ya lo aplica de forma regular, pero sostiene que son las pequeñas y algunas medianas operaciones las que se beneficiarían de incorporarlo.
  3. Usar bioestimulantes con un objetivo fisiológico claro, y no como un "seguro" genérico. Según explica, el ácido glutámico y la glicina-betaína tienen buenas propiedades osmorreguladoras. Recomienda no ser austeros en este rubro, ya que el mercado ofrece alternativas nacionales e importadas.
  4. Adelantar el plan sanitario, pues un verano húmedo trae mayor presión de fitopatógenos. Esto implica revisar los planes de rotación y los periodos de carencia, y validar de forma constante extractos botánicos y biológicos para incorporarlos al programa antes de que termine la campaña. "Los agrónomos peruanos estamos curtidos en este tema", afirma.

Para Guardia, la experiencia previa debería bastar como argumento. "Recuerden el 2017. Con el Niño no se negocia", concluye.

Edwin Ramos
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Edwin Ramos prensa@agraria.pe
Periodista especializado en agroindustria, producción y tecnología.
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