(Agraria.pe) El año 2026 representa un desafío mayúsculo para el área de calidad en el sector agroindustrial, que deberá evolucionar hacia un papel más estratégico, preventivo y analítico. Así lo afirma Gaby Cárdenas, subgerente de Aseguramiento de la Calidad de Complejo Agroindustria Beta, quien considera que los próximos meses serán un punto de inflexión para el sector.
Desde la óptica de Cárdenas, en un escenario global caracterizado por cambios permanentes, resulta fundamental mantener el cumplimiento normativo sin sacrificar la competitividad. Subraya la importancia de una actualización continua frente a los Límites Máximos de Residuos (LMR) en mercados clave como Estados Unidos, Europa y Asia, además de hacer frente al aumento de exigencias fitosanitarias y a la irrupción de nuevas regulaciones relacionadas con la sostenibilidad.
Asimismo, la funcionaria destaca que las expectativas de los clientes están elevando el listón de las certificaciones, exigiendo auditorías más estrictas, un mayor foco en la inocuidad, la trazabilidad y protocolos específicos. Esto implica robustecer la alineación de los procesos internos, preparar a los equipos y consolidar una cultura organizacional orientada a la mejora continua.
“En un escenario global de cambio constante, mantener el cumplimiento normativo sin afectar la competitividad es clave”, remarca Cárdenas. Con esta perspectiva, el 2026 se perfila como un año decisivo para anticipar riesgos, reforzar la estrategia y continuar construyendo una gestión de calidad capaz de responder a los mercados más exigentes del mundo.