(Agraria.pe) India es, sin discusión, el gigante mundial del mango. Con una producción anual que supera las 21 millones de toneladas métricas, el país asiático es responsable de casi la mitad de la cosecha global. Sin embargo, detrás de estas cifras impresionantes se esconde una realidad desconcertante: las exportaciones de fruta fresca representan menos del 1% de su producción total.
Según explica Ritik Ranjan, Product Manager en Navbharat Seeds, la brecha que separa a los campos indios de las mesas globales no es un problema de volumen, sino de la cadena de valor. "El 'Rey de las Frutas' se enfrenta a un viaje sumamente complejo. El desafío no está en el campo, sino en la logística y los estándares que requiere el mercado internacional", señala Ranjan.
El "imán" del mercado interno
Uno de los factores determinantes es el potente consumo local. India consume aproximadamente el 99% de su propia producción. La importancia cultural del mango y la enorme población hacen que el mercado interno sea tan competitivo y atractivo que muchos productores no sienten la necesidad de mirar hacia el exterior.
Obstáculos en la ruta de exportación
Para los mangos que intentan cruzar la frontera, el camino está lleno de barreras técnicas. Ranjan destaca tres puntos críticos que limitan la competitividad india frente a países como México o Brasil:
La industrialización como salida
A pesar de las bajas cifras en fruta fresca, India ha encontrado una ruta alternativa en el procesamiento. Actualmente, el país lidera las exportaciones mundiales de pulpa de mango, demostrando que el valor añadido es la clave para superar las limitaciones de vida útil y logística.
"Para desbloquear verdaderamente el mercado global, India debe invertir en una infraestructura de cadena de frío sin interrupciones y en sistemas de trazabilidad certificados", concluye el experto de Navbharat Seeds. El mensaje es claro: el mundo desea el mango indio, pero aún falta construir el puente logístico para que llegue a su destino.