(Agraria.pe) La quinua en hojuelas, aunque no logra igualar a la avena en volumen de mercado, muestra signos de crecimiento prometedores en ciertos nichos. Según Augusto Garland, director de investigación y desarrollo de JIWRA, la diferencia de escala es notable: “Mientras la avena mueve más de 1.450 millones de dólares a nivel mundial, la quinua en hojuelas apenas ronda los 673 millones. Sin embargo, la tasa de crecimiento anual compuesta de la quinua (7,3%) es similar o incluso superior en determinados segmentos”, señala Garland.
La oportunidad real para la quinua se encuentra en nichos claros y en expansión, como los productos libres de gluten —una ventaja natural frente a la avena— y el alto valor proteico, cada vez más demandado por deportistas y consumidores veganos. Además, la quinua se posiciona en mercados premium y de alimentos funcionales, donde la diferenciación es clave.
No obstante, Garland advierte sobre las barreras que persisten: “El precio elevado, la producción limitada y menos mecanizada, así como el bajo conocimiento del producto fuera del público saludable, siguen siendo retos importantes”. Un dato revelador lo ilustra: en 2024, Perú exportó quinua en grano por 137 millones de dólares, mientras que las hojuelas de quinua apenas alcanzaron los 245.000 dólares. “Es un producto de nicho dentro del nicho”, afirma el experto.
La conclusión, según Garland, es clara: “La quinua en hojuelas no va a reemplazar a la avena, pero tiene todo el potencial para convertirse en un actor relevante en segmentos de alto valor añadido. La clave está en comunicación, diferenciación y escalabilidad controlada”.