(Agraria.pe) El sector de la uva de mesa en Perú se encamina hacia la campaña 2026/27 bajo una premisa clara: no existen temporadas iguales y la improvisación es el enemigo del margen. Para Luis Garavito Calmet, gerente corporativo agrícola de William H. Kopke Jr. Perú, la clave para navegar la incertidumbre no reside únicamente en los estimulantes foliares, sino en los fundamentos de la agronomía básica y la tecnología predictiva.
La regla del 80%: Riego y Clima
Según Garavito, el éxito de cualquier cultivo, y especialmente de la uva de mesa, se define en dos pilares que representan el 80% del resultado final: el manejo del riego y una lectura impecable del clima.
"Soy consciente de que hablamos mucho de estimular foliarmente o radicularmente, pero no nos olvidemos de regar bien", enfatiza el experto. En su visión, el manejo eficiente del agua es la base sobre la cual se asienta cualquier otra estrategia tecnológica.
Nuevas variedades: Evitando errores del pasado
Uno de los puntos críticos señalados para esta campaña es la transición hacia nuevas variedades. Garavito advierte que los productores no deben replicar los errores cometidos con las variedades tradicionales, especialmente el exceso de carga en los racimos por parrón, lo que ocasiona una reducción drástica en la calidad de la fruta y pérdida de vigor de la planta.
Es clave por ello desarrollar un enfoque multivariable, en el que el éxito del negocio depende de monitorear al menos 10 variables simultáneamente, adaptándose constantemente a las condiciones del campo.
El desafío térmico y el "corrimiento"
El clima se ha vuelto el factor más disruptivo. Desde 2023, se ha observado un incremento sostenido de las temperaturas durante los meses de verano, un fenómeno que afecta directamente la fisiología de la vid.
Prevención y control de costos
Para el ejecutivo, la mejor forma de gestionar los costos es la predicción. En regiones como Ica, donde la humedad ha sido protagonista recientemente, la presencia de mildiu es una amenaza latente que debe abordarse de forma preventiva y no reactiva.
"La mejor forma de manejar costos en un negocio es predecir lo que se viene. Si sabemos que es un año húmedo, debemos actuar preventivamente", señala Garavito.
La estrategia para la campaña 2026/27, por tanto, debe combinar el aporte tecnológico para proyectar el comportamiento climático con visitas constantes a campo para validar qué tácticas están funcionando realmente en el terreno.