(Agraria.pe) El mercado de alimentos envasados mantiene una proyección de crecimiento sostenido con estimaciones que apuntan a superar los US$ 210 millones hacia 2034 y una tasa anual de 5.8%, según Emergence Research, impulsando a los fabricantes a tomar decisiones estratégicas que les permitan expandirse sin comprometer rentabilidad ni eficiencia operativa.
Ante este escenario, el verdadero desafío es crecer sin que la operación se vuelva más compleja y costosa, comenta Eduardo Pérez, gerente de mercadeo de Tetra Pak Perú. “A medida que surgen nuevos formatos, presentaciones y lanzamientos, los fabricantes necesitan soluciones capaces de adaptarse con rapidez, manteniendo el control de sus costos”, indica.
Para el especialista, optimizar operaciones se ha convertido en la condición esencial para competir en una industria cada vez más dinámica. “Hoy los productores no buscan únicamente aumentar capacidad, sino hacerlo de forma inteligente. Las metas se han desplazado hacia cómo crecer sin complejizar la operación ni disparar los costos”, añade.
En esa línea, Pérez explica que compañías especializadas en soluciones integrales como Tetra Pak vienen promoviendo tres grandes tendencias que están transformando la manera en que la industria procesa, envasa y distribuye alimentos.
Contar con una línea capaz de producir múltiples formatos abre oportunidades comerciales concretas como promociones temporales, presentaciones especiales o nuevos lanzamientos sin rediseñar toda la planta. Además, la flexibilidad integrada evita que la operación quede limitada por el tamaño del envase actual. Esto es importante en un entorno competitivo donde la capacidad de cambiar rápidamente de formato puede marcar la diferencia entre capturar una oportunidad o perderla.
En mercados donde la producción aún es intensiva en mano de obra, migrar hacia líneas automatizadas puede reducir la dependencia de tareas manuales repetitivas y físicamente exigentes. Dependiendo del tamaño de la operación, el número de trabajadores en planta puede reducirse hasta en un 80 %, al tiempo que se incrementa la demanda de personal especializado para supervisar procesos y equipos.
En síntesis, hoy está en juego la capacidad de las empresas para crecer de manera rentable y sostenible, integrando flexibilidad productiva, eficiencia logística y automatización. “En una industria donde cada punto porcentual de margen cuenta, la verdadera innovación no siempre está en el producto final, sino en cómo se produce, envasa y distribuye. Esa eficiencia se ha convertido en el nuevo diferenciador del mercado”, concluye Pérez.