17 abril 2026 | 09:02 am Por: Redacción

Aplicarán bioinsumos y tecnología orgánica en 120 hectáreas de cultivos

Aplicarán bioinsumos y tecnología orgánica en 120 hectáreas de cultivos
Se fortalece calidad del suelo en cultivos de maíz morado, quinua, papa arroz, cacao y maíz amarillo duro en Ayacucho, Lambayeque, La Libertad y el valle del Vraem.

(Agraria.pe) Más de 120 hectáreas de las regiones de Ayacucho, Lambayeque, La Libertad y el valle del Vraem han incrementado su productividad agraria en un 33% con la aplicación de técnicas basadas en microorganismos benéficos, valorización de residuos, biochar, abonos verdes y análisis de suelo realizadas por el Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA).

Con la aplicación de estas tecnologías orgánicas, el INIA ha permitido que -a lo largo de cuatro años- se haya reducido en un 30% el uso de fertilizantes sintéticos generando un incremento significativo en la fertilidad biológica del suelo, fortaleciendo la calidad y competitividad de los cultivos de maíz morado, quinua, papa arroz, cacao y maíz amarillo duro. Ello viene mejorando la rentabilidad económica del productor.

Mediante la aplicación de biofertilizantes microbianos caracterizados por el INIA, se ha logrado reducir la aplicación de urea en cultivos como maíz y arroz, convirtiendo el aire en un fertilizante gratuito, así como optimizar la absorción de nutrientes mediante solubilización o estimulación del crecimiento.

Con la valorización de residuos agrícolas se ha fortalecido el uso de Trichoderma, hongo que degrada materiales duros como hojas, tallos y rastrojos, obteniendo un bioinsumo sólido estable, así como las bacterias del género Bacillus, que transforman los residuos blandos y ricos en azúcares. Ambos procesos reducen la necesidad de fertilizantes sintéticos y evitan la quema de residuos, conservando el medio ambiente.

La aplicación de biochar, enmienda de carbono producida mediante pirólisis de residuos agroindustriales como cáscara de arroz, café o cacao, se ha mejorado la retención de agua en el suelo y el control del carbono. En tanto, con el uso de abono verde con leguminosas, el INIA ha fortalecido el aporte de hasta 60 kilos de nitrógeno en favor de la estructura del suelo agrario, reduciendo malezas y enfermedades.

Para el análisis de fertilidad del suelo agrario, el INIA ha implementado la Red Nacional de 16 laboratorios de Suelos, Agua y Foliares (LABSAF) acreditados por el Instituto Nacional de Calidad (Inacal) con capacidad para procesar más de 200 mil muestras al año. En esta infraestructura permite identificar nutrientes limitantes, características físicas y químicas del suelo, nivel de acides, minerales pesados, entre otros parámetros que ayudan a definir tecnologías de conservación del suelo.

El INIA promueve el uso de insumos orgánicos como una alternativa al uso de urea, cuyo precio a nivel de internacional ha aumentado sosteniblemente afectando a los pequeños y medianos agricultores dedicados a cultivos prioritarios como arroz, papa y maíz. Los microorganismos y enmiendas orgánicas son herramientas que vienen mejorando la fertilidad del suelo y la economía del agricultor.

En ese sentido, el INIA ha lanzado la "Jornada de capacitaciones: Rumbo a la soberanía con abonos orgánicos", un ciclo de 34 sesiones prácticas y gratuitas dirigidas a productores, técnicos y extensionistas. Estas jornadas son espacios de transferencia tecnológica activa donde cada participante aprende a elaborar y aplicar compost, biochar, bioles, inoculantes microbianos, abonos verdes y más, con protocolos validados por el INIA.

 

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