10 junio 2026 | 10:02 am Por: Edwin Ramos | prensa@agraria.pe

Monitoreo radicular inteligente: clave para elevar la producción de arándanos

Monitoreo radicular inteligente: clave para elevar la producción de arándanos
Un análisis técnico destaca que el equilibrio entre agua, aire y porosidad en los sistemas sobre sustrato es clave para maximizar la calidad de la fruta. La integración de sensores y analítica de datos transforma la gestión del riego.

(Agraria.pe) La alta productividad y el rendimiento sostenido en la industria del arándano dependen de factores que se desarrollan bajo la superficie agrícola. Según el análisis especializado de César Guarniz, experto en desarrollo de negocios agritech, la zona radicular es el componente biológico que define el éxito real del cultivo, superando la tradicional atención prioritaria que se le otorga a la parte aérea de la planta.

En los sistemas de producción modernos que emplean sustrato, la porosidad se consolida como una de las propiedades físicas críticas para el manejo agronómico. Esta característica es la responsable directa de regular el equilibrio óptimo entre el volumen de agua y la disponibilidad de aire que requieren las raíces para su correcto desarrollo y funcionamiento.

Beneficios del equilibrio agua-aire en el sustrato
Cuando se logra y mantiene una relación adecuada de porosidad y humedad en el entorno de la raíz, el cultivo manifiesta múltiples ventajas operativas y comerciales como la optimización biológica, alcanzando una mayor oxigenación radicular junto a una mejor disponibilidad hídrica. También eficiencia nutricional, pues se genera una mayor absorción de nutrientes por parte de raíces notablemente más activas y saludables. Además, se debe considerar el impacto comercial, ya que el resultado directo se traduce en un incremento de la productividad, una mayor uniformidad en los lotes de producción y una superior calidad final de la fruta.

Por el contrario, escenarios de manejo deficiente caracterizados por la compactación del sustrato, el exceso de humedad o una estrategia de riego mal planificada reducen drásticamente la aireación. Esto termina limitando el crecimiento de la masa radicular y desploma la eficiencia de la planta para absorber agua y nutrientes indispensables.

La era del dato
El manejo tecnificado del arándano exige abandonar el empirismo y transicionar hacia decisiones respaldadas por datos precisos tomados en tiempo real dentro del sustrato. Para asegurar el óptimo desempeño de la zona radicular a lo largo de todo el ciclo fenológico, resulta indispensable el monitoreo constante de un conjunto de variables clave:

.Dinámica hídrica y de sustrato: Humedad volumétrica (VWC), potencial matricial y el porcentaje de drenaje diario.

.Nutrición e inocuidad: Control estricto de la conductividad eléctrica (CE) y el pH del drenaje.

.Microclima ambiental: Temperatura, humedad relativa y el Déficit de Presión de Vapor (DPV).

La convergencia tecnológica de sensores especializados, sistemas de telemetría y herramientas de analítica avanzada está revolucionando los esquemas de trabajo en el campo. Esta transformación digital permite a los productores y administradores agrícolas optimizar con precisión quirúrgica los pulsos de riego y los programas de nutrición, garantizando intervenciones oportunas que protegen la salud de la raíz y potencian la rentabilidad del negocio.

 

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