08 junio 2026 | 08:59 am Por: José Carlos León Carrasco | jcleon@agraria.pe

Jengibre se consolida como el décimo segundo producto vegetal de mayor exportación en Perú

Jengibre se consolida como el décimo segundo producto vegetal de mayor exportación en Perú
Con más de 5.300 hectáreas cultivadas y presencia en 53 mercados, esta cadena productiva concentra más del 90% de su producción nacional en Junín, principalmente en Pichanaqui.

(Agraria.pe).- El jengibre peruano dejó de ser un cultivo de nicho para convertirse en una de las cadenas agroexportadoras con mayor proyección del país. Actualmente ocupa el décimo segundo lugar entre los productos vegetales de mayor exportación del Perú y concentra más del 90% de su producción nacional en Junín, con especial presencia en el distrito de Pichanaqui, provincia de Chanchamayo.

Así lo destacó la jefa del Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa), Vilma Gutarra García, quien señaló que el país cuenta con más de 5.300 hectáreas dedicadas a este cultivo, lo que confirma su potencial agrícola, comercial y social.

“Gracias a este esfuerzo, el jengibre peruano llega a más de 53 países del mundo, algunos con mayores volúmenes y otros aún en proceso de desarrollo”, comentó.

Gutarra indicó que este resultado refleja el trabajo articulado de productores, asociaciones, exportadores, técnicos, autoridades sanitarias y empresas que han apostado por llevar un producto de la selva central a mercados cada vez más exigentes.

Sanidad e inocuidad son clave
La titular del Senasa advirtió, sin embargo, que el crecimiento de esta cadena también exige mayor responsabilidad. Sostuvo que la competitividad del jengibre peruano ya no depende únicamente del volumen exportado o de la calidad comercial del producto, sino, sobre todo, de la capacidad para garantizar sanidad, trazabilidad e inocuidad desde el campo hasta el mercado de destino.

Explicó que los principales mercados internacionales elevan cada vez más sus exigencias fitosanitarias. Por ello, la implementación de buenas prácticas agrícolas y de postcosecha, así como la respuesta rápida ante alertas sanitarias, son condiciones indispensables para seguir compitiendo.

“La presencia de riesgos fitosanitarios nos recuerda que la sanidad agraria no es solo un trámite, sino una garantía para proteger los mercados que tanto esfuerzo ha costado abrir. Una notificación de incumplimiento puede afectar no solo a una empresa o a un embarque, sino a toda la reputación del jengibre peruano, lo que puede traer consigo nuevas regulaciones e incluso la prohibición de exportaciones”, manifestó.

Gutarra señaló que, desde el sector agrario, se reafirma el compromiso de fortalecer el trabajo técnico del Senasa, principalmente en la certificación fitosanitaria de los envíos, la fiscalización rigurosa de plantas empacadoras autorizadas y la erradicación de prácticas informales que ponen en riesgo la continuidad comercial del producto.

“La trazabilidad es una regla fundamental en este negocio”, remarcó.

Agregó que la gestión de mercados internacionales requiere una acción articulada, ya que abrir destinos implica negociar requisitos fitosanitarios, mientras que mantenerlos exige cumplirlos todos los días.

“La certificación oficial respalda nuestras exportaciones, pero ese respaldo solo funciona si toda la cadena cumple: productores, acopiadores, empacadoras, exportadores y autoridades”, puntualizó.

En ese sentido, sostuvo que la articulación del Senasa con instituciones como el Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA), Agrobanco, Agroideas, el Gobierno Regional de Junín, los gobiernos locales, la academia y el sector privado será clave para dar el siguiente paso.

“La cadena del jengibre necesita productividad, pero también organización, formalidad, innovación y una gobernanza que permita sostener su crecimiento en el tiempo. A los productores de la selva central les decimos con claridad que su trabajo es el corazón de esta cadena: cada hectárea cultivada, cada lote certificado y cada mejora en el manejo del cultivo suman a la imagen del Perú como proveedor confiable de alimentos para el mundo”, comentó.

Dato

El Día Nacional del Kion o Jengibre y la Cúrcuma o Palillo se conmemora el cuarto jueves de mayo de cada año. La fecha fue oficializada la semana pasada mediante la Resolución Ministerial D000173-2026-MIDAGRI, emitida por el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri).

Al respecto, Gutarra sostuvo que esta declaratoria reconoce el valor económico, social y productivo de ambos cultivos, así como el esfuerzo de miles de familias productoras que han convertido al jengibre y la cúrcuma en símbolos de trabajo, desarrollo y orgullo de la selva central peruana. Además, destacó que la medida impulsa las buenas prácticas agrícolas, la formalización, la sostenibilidad productiva y el fortalecimiento de su comercialización en los mercados nacional e internacional.

 

Etiquetas: exportaciones , jengibre