(Agraria.pe) Entre las cifras de producción potencial y las de exportación hay una brecha enorme. Una comunidad awajún puede producir hasta 70.000 plantones de vainilla al año, pero, según Promperú con datos de SUNAT, las exportaciones peruanas de vainilla sin triturar ni pulverizar sumaron en 2025 cerca de US$10.000 y 150 kg. "Entre esas dos cifras hay una oportunidad… y una estrategia pendiente", sostiene Jorge Roberto Niño de Guzmán, especialista en desarrollo productivo.
Una orquídea que da valor sin talar el bosque
La vainilla es una de las especias más cotizadas del mundo. En el Perú destaca la Vanilla pompona, conocida por los awajún como «sekut», una vainilla amazónica de aroma propio. Puede cultivarse en sistemas agroforestales, con árboles como soporte y manteniendo la cobertura vegetal.
Huascayacu: de la conservación a la economía
En febrero de 2024 se inauguró en Huascayacu, Moyobamba (San Martín), el Centro de Propagación Awajún, que cuenta con:
En la iniciativa participan FERIAAM, Conservación Internacional Perú y la Asociación Vainilla Perú (AVAIPE).
Para Niño de Guzmán, el alcance del proyecto va más allá del cultivo: "No se trata solo de producir una especia, sino de desarrollar capacidades técnicas, propagar una especie protegida y crear alternativas económicas ligadas a la conservación".
Cinco pasos para desarrollar la vainilla peruana
El especialista propone una hoja de ruta:
Una cadena por construir
Niño de Guzmán advierte que el objetivo “no es proclamar una nueva estrella exportadora, sino construir las condiciones para que pueda llegar a serlo", afirma.
La pregunta de fondo, plantea, es si el país puede convertir la vainilla amazónica en una cadena agroexportadora que combine innovación, gastronomía, ingresos para comunidades indígenas y conservación del bosque. Según el especialista, el Perú tiene biodiversidad, conocimiento local e iniciativas pioneras; lo que falta es investigación, inversión paciente, reglas claras y compradores dispuestos a construir calidad.
"El verdadero potencial de la Amazonía no está en extraer más de sus bosques, sino en generar más valor conservándolos", concluye.