En mi artículo del 29-04-26 en Agraria.Pe documenté la seria situación que se está viviendo a raíz del alza del precio de los fertilizantes. Por información difundida ayer, se anticipa que las cosas no mejorarán, sino que se agravarán, y que el impacto se extenderá por algunos meses más que lo originalmente previsto.
En mi artículo también hice un llamado al MIDAGRI para que convoque a varias instituciones a trabajar de inmediato en una estrategia para afrontar la situación. Aporto estas sugerencias motivado por la opinión de algunas personas que me preguntaron cuáles deben ser los ejes de dicha estrategia, y también animado por la interesante contribución del Dr. Juan Escobar Planeamiento & Gestión). sobre el Planeamiento Estratégico; y la presentación de ayer del Dr. Máximo Torero (Economista Jefe, FAO) sobre las implicaciones de lo que está ocurriendo.
La estrategia que se sugiere nos llevará gradualmente a una disminución de la ya perniciosa dependencia de fertilizantes sintéticos. Lo anterior requiere un cambio sustantivo: Estaremos poniendo en práctica un programa de inversión para lograr una agricultura más sostenible, en sustitución del actual programa de gastos, que solo contribuyen a un incremento transitorio de los rendimientos.
El punto de partida es adquirir dos compromisos: Adoptar las prácticas necesarias para mejorar la calidad de nuestros suelos, para que recuperen sus condiciones de estructura y fertilidad natural; y, igualmente importante, demostrar voluntad de ser perseverantes, para hacer los cambios necesarios durante varios años. Indudablemente que hay necesidad del compromiso individual en cada productor en su chacra o parcela; y el compromiso colectivo en cada valle.
Considerando que en el Perú la mayor parte de fertilizantes los usa la agricultura de costa, se sugiere iniciar el diseño y aplicación de la Estrategia a nivel de valle. Luego se puede avanzar en las partes altas de la cuenca.
Al respecto, las organizaciones mejor calificadas para diseñar e implementar la estrategia son las Asociaciones de Regantes (Juntas y/o Comités); las asociaciones por productores (por cultivo;) la(s) universidad(es) con mayor actividad en la agricultura regional; la Dirección Agraria del Gobierno Regional en representación del MIDAGRI; la Estación Experimental más próxima; y las empresas vendedoras de insumos que operan en el valle. Sobre la inclusión de estas últimas hay opiniones diversas; sin embargo, considero que una expresión de voluntad real de su parte es necesaria para aportar información que permita tomar las medidas adecuadas.
Los pasos sugeridos están ampliamente documentados en los manuales de manejo de suelos y cultivos y deben hacerse explícitos en un plan para varios años, a ser implementado en cada valle, e incluyen:
Limitaciones de espacio no permiten ser más explícito, pero la definición de responsabilidades de las entidades arriba referidas en cada etapa del trabajo es central para asegurar su ejecución efectiva, y debe precisarse para la implementación de la Estrategia.
La lectura de estas notas provocará dos tipos de reacciones. Por un lado, los que piensan y dicen que es muy difícil, y cuya opinión contribuirá a seguir por el camino de los desperdicios, altos costos, baja efectividad en mejorar rendimientos y alentar el deterioro de los suelos. Por otro lado, los que quieren un cambio positivo. Δ