(Agraria.pe) Después de dos semanas de intensa presión bajista, el mercado del café experimenta un rebote técnico. La recuperación se atribuye principalmente a las compras de tostadores, que aprovechan los precios bajos para renovar inventarios, según explica Christie Meza, gestora de proyectos agrícolas, certificaciones, debida diligencia y trazabilidad.
El movimiento reciente muestra subidas consecutivas tanto en arábica como en robusta, con esta última marcando su máximo de una semana tras haber tocado mínimos de seis meses. La caída previa estuvo motivada por la proyección récord de producción brasileña para 2026 —un aumento del 17,2% interanual según Conab—, lluvias superiores a la media en Minas Gerais y exportaciones récord de Vietnam, especialmente de robusta. Además, la recuperación de inventarios certificados en ICE contribuyó a la presión sobre los precios.
En el corto plazo, emergen factores de soporte como la fuerte caída de exportaciones brasileñas en enero (-42,4% interanual), la reducción de la producción colombiana (-34%) y la proyección a la baja de los stocks globales hacia 2025/26 según el USDA Foreign Agriculture Service. La International Coffee Organization también reporta exportaciones globales ligeramente menores.
La lectura estratégica de Christie Meza advierte que el mercado atraviesa una fase de alta volatilidad: la presión estructural por mayor oferta de robusta y la mejora climática en Brasil predominan, aunque no se trata de un cambio definitivo. El sector alterna narrativas de abundancia con señales de ajuste en stocks, lo que exige a productores, cooperativas y exportadores una gestión activa del riesgo de precios, estrategias de cobertura, planificación financiera conservadora y monitoreo permanente del clima y flujos comerciales.
El café sigue siendo un mercado profundamente sensible a factores climáticos, inventarios y demanda industrial, donde la capacidad de anticipar movimientos resulta clave para sobrevivir en este entorno.