(Agraria.pe) El próximo gobierno de la presidenta electa Keiko Fujimori asumirá la conducción de un sector agrario que enfrenta importantes desafíos estructurales y coyunturales, los cuales requerirán una estrategia integral y de largo plazo para garantizar la seguridad alimentaria, fortalecer la competitividad del agro y proteger a miles de productores frente a los efectos del cambio climático, sostuvo el director ejecutivo de CultiVida, Rubén Carrasco.
Al respecto, Carrasco destacó seis retos que se deben considerar en la agenda agrícola del nuevo gobierno. .
Uno de los principales desafíos será fortalecer la capacidad de prevención y respuesta frente al posible Fenómeno El Niño. El antecedente más reciente demuestra la magnitud del riesgo: durante el Niño Costero de 2023 se registraron aproximadamente 74 mil hectáreas de cultivos perdidas y más de 120 mil hectáreas afectadas, además de daños en infraestructura agrícola y pérdidas económicas para miles de productores.
El director ejecutivo de CultiVida destacó que la seguridad alimentaria debe convertirse en una política de Estado. El crecimiento poblacional, la variabilidad climática y la mayor incidencia de plagas obligan a incrementar la productividad agrícola mediante innovación, acceso a tecnologías y buenas prácticas agronómicas.
Carrasco explicó que una de las principales limitaciones del agro peruano continúa siendo el acceso al agua. Actualmente, el 65.6 % de las hectáreas agrícolas depende únicamente de las lluvias para el riego, situación que incrementa la vulnerabilidad frente a eventos climáticos extremos.
Asimismo, señaló que solo el 20.7 % del área sembrada utiliza semillas certificadas, mientras que la capacitación y asistencia técnica a los productores muestran una preocupante reducción en los últimos años, factores que limitan la productividad y competitividad del sector.
Otro reto prioritario será promover la asociatividad como herramienta para mejorar la capacidad de negociación, facilitar el acceso a financiamiento, incorporar innovación tecnológica y generar economías de escala.
Actualmente en el Perú hay más de dos millones 240.000 productores agrarios y el nivel de asociatividad se encuentra en el 30%, con 370 cooperativas agrarias registradas.
El cambio climático viene modificando el comportamiento de plagas y enfermedades que afectan a los cultivos. Frente a este escenario, CultiVida considera prioritario fortalecer las estrategias de Manejo Integrado de Plagas (MIP), promoviendo el monitoreo permanente, el control biológico, las buenas prácticas agrícolas, el uso de semillas de calidad y la aplicación responsable de tecnologías de protección de cultivos.
Finalmente, CultiVida destacó que el país necesita fortalecer toda la cadena agroalimentaria mediante inversiones en infraestructura, innovación, investigación, logística y valor agregado.
Una agroindustria más competitiva permitirá generar mayor empleo, incrementar las exportaciones, diversificar la oferta agrícola y enfrentar con mejores herramientas los desafíos derivados del cambio climático y del contexto internacional.