La Ley de Recursos Hídricos en adelante La Ley, aprobada el 31 de marzo del 2009 creó la Autoridad Nacional del Agua (ANA). Diecisiete años después, habiendo sido testigo de su penosa evolución, tenemos todo el derecho a cuestionar si la institución ha desempeñado el papel para el cual fue creada; y tenemos también la responsabilidad de contribuir a cambiar la situación, para bien.
Parto del reconocimiento de la extraordinaria responsabilidad de la institución y el mandato recibido de ocuparse en uno de los aspectos de mayor relevancia para el desarrollo del Perú: Los recursos hídricos. Para eso fue creada la ANA como ente autónomo con autoridad. En la práctica el cumplimiento de tal mandato ha sido menos que a medias; y se pueden referir varios aspectos.
La ANA: Autoridad o adorno en el SNGRH
La Ley creó el Sistema Nacional de Gestión de los Recursos Hídricos (SNGRH) y dentro de él, la ANA, como ente rector y la máxima autoridad técnico-normativa del SNGRH. La ANA es responsable del funcionamiento de dicho sistema, pero siempre que esté clara la corresponsabilidad de otras entidades, entre ellas el MIDAGRI, a lo cual me refiero más adelante. La evidencia nos demuestra que la ANA ha existido más como un adorno que como la autoridad del SNGRH.
Responsabilidades Sectoriales
Las responsabilidades individuales de las diferentes instituciones que ahora conforman el SNGRH, incluyendo el MIDAGRI, no estaban claramente definidas en la ley. Por otro lado, la Estrategia Nacional para la Gestión de los Recursos Hídricos (ENGRH), fue aprobada en enero del 2015. Esta emisión tardía limitó la aplicación de la Ley desde su aprobación, en cuanto a acciones prioritarias a nivel nacional, como, por ejemplo, el cumplimiento de la corresponsabilidad institucional de los miembros del SNGRH en la gestión de los recursos hídricos. Cada entidad en el SNGRH, entre ellas el MIDAGRI debe ocuparse de lo que es de su competencia en relación al agua.
Ubicación de conveniencia
Para apoyar y exigir al MIDAGRI el cumplimiento de sus responsabilidades respecto al agua en la agricultura, la ANA no necesita estar dentro del MIDAGRI. La ubicación de la ANA dentro del MIDAGRI deslegitimiza el papel de la ANA. Su ubicación, supuestamente transitoria, se argumentó recurriendo a la noción de que la agricultura es el sector que usa mas agua. ¿De qué ha servido que la ANA esté en el MIDAGRI? Recibe alrededor de 60 millones de soles anuales por retribución económica de los agricultores y no presenta la adecuada rendición de cuentas sobre los beneficios para quienes contribuyen. Es evidente que con esos recursos y aportes del presupuesto público, no ha mejorado la capacidad de las organizaciones de usuarios (Juntas, Comisiones y Comités); no ha mejorado la infraestructura de captación y distribución de agua para riego; no ha democratizado la distribución del agua en la agricultura; no ha apoyado a las organizaciones de usuarios a mejorar la recaudación de cuotas y a hacer un uso más eficiente y efectivo de esos recursos; y los NO son muchos más.
MIDAGRI: Agua para la agricultura
La gestión del agua en la agricultura, lo cual, si es una responsabilidad del MIDAGRI, requiere entre otras cosas: Ejecutar la Politica de Estado para la agricultura, lo cual propuse en el artículo publicado en Agraria.Pe el 2 de junio pasado. Requiere, además, consolidar la organización dispersa entre el PSI, los Proyectos Especiales, Sierra Azul y desde hace algunos años, la asignación de responsabilidades sobre riego en AGRORURAL. Se requiere que la instancia sectorial que se cree para gestionar la política de Estado referida, entienda que tiene funciones específicas; y está subordinada a la ANA como Autoridad Nacional.
ANA: La agenda inconclusa sobre los recursos hídricos
Una ANA reconstruida como un ente autónomo responsable de los recursos hídricos, tiene una agenda a manos llenas para hacer cumplir la Ley y para ello es prioritario:
Cambios reales
Es posible que surjan quienes defienden la posición confusa ANA/MIDAGRI, argumentando que no es posible la separabilidad de funciones. Ello es falso. Si para hacer lo que deben hacer por mandato, la ANA y el MIDAGRI deben renovar personal, simplificar procesos y modificar su organización, no deben dilatar más. Lo que no deben hacer es seguir teniendo conversaciones y planes que satisfacen los requerimientos de la burocracia estatal y que no aterrizan en cambios significativos ◙