(Agraria.pe) El partido País para Todos, encabezado por el candidato presidencial Carlos Álvarez, contiene diversas propuestas para la agricultura peruana en su Plan de Gobierno, las cuales están ligadas a un proceso de transformación productiva con mayor valor agregado.
Así, entre los principales desafíos identificados por el plan se encuentran la elevada concentración en materias primas, la escasa diversificación productiva y la persistente desigualdad territorial, factores que dejan al país vulnerable ante shocks externos y dificultan la creación de valor y empleo sostenible.
Asimismo, se señala la expansión de economías ilegales que coinciden geográficamente con zonas de informalidad y pobreza y debilitan tanto al Estado como al mercado.
El documento advierte que, sin una transformación productiva, el país continuará reproduciendo patrones de dependencia y desigualdad, así como la captura territorial por parte de actividades ilícitas. Por ello, el Plan de Gobierno de País para Todos plantea impulsar el desarrollo productivo a nivel territorial, con el objetivo de crear empleo formal y nuevos motores de crecimiento que reduzcan la dependencia de las economías ilegales.
Para alcanzar estas metas, se implementará el plan "Crecer Productivo", estructurado en dos ejes principales. El primero se orienta a mejorar la productividad y la formalización en sectores con alta generación de empleo, entre los que destacan la agricultura tradicional, la pesca artesanal, el comercio, la economía forestal amazónica y la economía del cuidado. El segundo eje apuesta por el escalamiento y la inserción global de sectores con alto potencial, como la agroindustria, la minería sostenible, la energía, los servicios digitales y el turismo sostenible.
El plan contempla instrumentos de ejecución como mesas ejecutivas regionales y sectoriales para destrabar cuellos de botella, sandboxes regulatorios productivos para facilitar la innovación y reducir los costes de cumplimiento, el fortalecimiento de la red de CITEs para fomentar la transferencia tecnológica, y la elaboración de portafolios productivos regionales con metas claras, responsables definidos y una ruta de inversiones tanto públicas como privadas.
En el ámbito agropecuario, subraya la importancia de transformar la agroexportación mediante la incorporación de mayor valor añadido, la obtención de certificaciones y la aplicación de nuevas tecnologías. Asimismo, propone conectar a los pequeños productores con las cadenas productivas mediante asistencia técnica, acceso a financiamiento y el fomento de la asociatividad, alineando a la agroindustria con los portafolios productivos regionales.
La propuesta también pone el foco en aumentar el empleo formal y la productividad en los sectores de minería sostenible, agroexportación y turismo, y en elevar las exportaciones no tradicionales, agroindustriales y de servicios modernos, para diversificar la economía y fortalecer la inserción internacional del país.
En resumen, la propuesta se basa en la idea de que la transformación del sector agropecuario y el desarrollo territorial productivo son fundamentales para superar la dependencia de materias primas, reducir las desigualdades y sentar las bases de un crecimiento inclusivo y sostenible en el país.