26 julio 2017 | 10:43 am Por: Edwin Ramos | prensa@agraria.pe

Analista Matías Araya evalúa el potencial de esta plaza asiática

China: mercado de oportunidades gigantescas y peligros legales para los exportadores de alimentos

China: mercado de oportunidades gigantescas y peligros legales para los exportadores de alimentos

Más de 40 millones de chinos migran del campo a la ciudad cada año y empujan la demanda por alimentos de calidad. Sin embargo, diversos vacíos en la legislación pueden ser trampas mortales para los exportadores, que necesitan un buen respaldo legal. 

(Agraria.pe) China puede ser una auténtica tierra de oportunidades para los exportadores de alimentos, pero también puede ser una trampa comercial para los poco precavidos. Así lo estima Matías Araya, socio fundador de Araya y Cia. Abogados (Chile), quien advierte que quienes quieran participar en esa plaza deben contar con los recaudos contractuales necesarios para evitar pérdidas.

¿Cuál es el panorama comercial en China?
En principio, Araya sostiene que uno de los problemas principales de este mercado asiático es la poca información con la que se cuenta de las compañías y los mínimos datos accesibles sobre los posibles socios comerciales y asuntos como sus utilidades. El secretismo es una característica de la sociedad china y se refleja en el comercio.

“Además hay poco acceso al seguro de crédito, por lo tanto es necesario ir con cuidado para no salir con una mala experiencia, un debut y despedida para alguien que está empezando a exportar a China. Creemos que es necesario tener apoyo legal adecuado para llegar bien a ese mercado”, explica.

Agrega que sin embargo el potencial de la plaza es inmenso pues su consumo de alimentos crece a una tasa de 18% anual, algo que se explica por la migración cada año de 40 a 45 millones de personas desde las zonas rurales a las ciudades gracias a una mejora importante en su calidad de vida. “Esto en base a una política que sido generada por el gobierno chino de incrementar la cantidad de habitantes por ciudad”, agrega. 

Otro factor a considerar es que para los chinos la fruta occidental –arándanos, uvas de mesa, paltas, cerezas, etc.- son no solo productos sino bienes de lujo gracias al crecimiento de una cultura aspiracional en ese país. Esto lleva a que la gente quiera consumir estos productos porque tiene mayor poder adquisitivo, señala el especialista. En definitiva, es una demostración de que se está progresando.

A esto se suma que los espacios rurales se están convirtiendo cada vez más en zonas urbanas, por lo que el tema alimentario ya es una preocupación para el gobierno chino, lo que explica su apertura a los diversos mercados del mundo para obtener los alimentos necesarios para la alta demanda del país. 

Unos ganan, otros pierden
En cuanto a los peligros que enfrenta el exportador, Matías Araya señala que algo que puede ocurrir es que el producto llegue a destino con un precio pactado con anterioridad y el vendedor se encuentre con que el precio de mercado es mucho mayor, con lo que tendrá la sensación de que perdió dinero. Y no hay que pensar que el importador va a compensar en algo esta situación. “En precios futuros hay ganadores y perdedores”, sentencia el vocero.  

Y de hecho la situación contraria también se ha dado: el embarque llega y se encuentra con un mercado con precios por debajo de lo pactado, ante lo cual el importador, en su afán de no perder, alega que el producto no ha llegado en buenas condiciones. “En mercados recargados de oferta van a abundar reclamos por la condición del producto, muchos de ellos ficticios, exageraciones, situaciones de disfraz que van a crear los importadores”, refiere Araya. 

Un tercer escenario es el de la libre consignación, donde el exportador simplemente entrega su producto a un agente en destino que cobrará una comisión por vender a cuenta y riesgo del primero, sin estar sujeto a ningún compromiso ni meta comercial. Para el analista este escenario es riesgoso en China pues, a diferencia de Estados Unidos que cuenta con una ley PACA, en el mercado asiático no existe una reglamentación al respecto. “El agente que designo no tiene obligación de resultados, sino solo de medios, y podría obtener un resultado horrible y tendría que perdonarlo”, agrega. 

¿Cuál es el punto de equilibro entonces?
“El equilibro están en los precios bajo condición, es decir un precio determinado por un mecanismo que las partes establecen, o bien un precio promedio de mercado que puede ser el precio valorizado de tres importadores durante la misma semana. Con eso construyo un precio que no puede ser inferior al precio promedio. Así debe estar establecido y refrendado en el contrato”. 

Futuro brillante
A pesar de todo este panorama que puede parecer un campo minado, Araya reafirma  que la experiencia comercial entre Chile y China demuestra que hay grandes oportunidades de crecimiento. Así, recuerda que tras la firma del TLC entre ambas naciones en el 2007, el país sudamericano pasó de exportar 65 millones de dólares a 1,290 millones de dólares (cifra del 2016). Todo gracias al libre comercio.

“Por lo tanto, Perú con su TLC con China y sus nuevos productos va a crecer exactamente igual, y vemos grandes oportunidades en arándanos, paltas, uva de mesa y otros. Perú tiene todas las condiciones para ser un gran proveedor de este mercado creciente y gran demandante de producto fresco”, apostilla. 



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